El domingo pasado por la mañana decidí ir a una clase de burlesque, oorque estoy completamente decidida a crear un número de cabaret para el año que viene, o incluso antes.
Me olvidé de lo que pasa en el metro de Nueva York durante los fines de semana que, combinado con mi habilidad para legar siempre tarde, me hizo llegar incluso más tarde.
Así que llego, interrumpo la clase cuando creo que estaban en un descanso, que no o era, y me uno justo en el momento de empezar la parte de la clase dedicada al strip-tease. I me siento en un círculo, preguntándome que prenda de ls que llevo puestas me podría quitar de forma sensual. Aunque no puedo evitar preocuparme sobre la ropa interior que no llevo a juego mientras la gente se va desnudando una a una, mostrando sus braguitas y sujetadores sexys. Me toca y la profe decide queme quite las gafas de manera sexy, lo que fue bastante difícil ya que, como no veo una mierda sin mis gafas, en realidad no podía ver lo que hacía ella e imitar sus movimientos sensuales. Habría preferido quitarme cualquier otra prenda de ropa. Con o sin braguitas sexys.
Entonces, me apunté como voluntaria del fringe festival, para poder ayudar y conseguir entradas gratis para los espectáculos. Lo que suena muy bien. Y me puse muy contenta
Entonces volví a una escuela de teatro, y me enteré que una señora muy maja que siempre era muy simpática y muy agradable, murió en diciembre del año pasado. No era tan mayor, y era tan agradable. Y me quedé atónita.
Y entonces, fui a mi clase de teatro y vi a mi profe favorita llí, lo que me hizo sonreir por dentro ( que sign más malo), pero mi monólogo no fue de los mejores. Pero hey...si cantando de la forma que cando he conseguido se profesora de música, puedo convertirme en cualquier tipo de actriz que quiera ser. Incluso en una buena.
Y esto es Nueva York, un puñado de cosas extrañas juntas, buenas y malas. Una extraña montaña rusa que te lleva arriba y abajo y que muestra constantemente la luz y la oscuridad. Un lugar donde puedes encontrar un rayo de tus sueños tras la esquina más inesperada, donde puedes atrapar el resplandor de la estrella que sigues a tu alrededor sin poder establecer exactamente de donde vienes, para perderlo de vista por completo en un segundo. Un lugar donde andas por la calles con el sentimiento de esa coincidencia maravillo que va a cambiar tu vida va a aparecer en un momento, mientras evitas las ratas y las chinches, y las alcantarillas abiertas escupiéndote humo.
Esto es lo que hace Nueva York: eleva tus esperanzas al máximo grado para escupirte la realidad en la forma de ese humo-niebla pegajosa que sale de debajo de la tierra,que no huele ni bien ni mal y cuyo origen todo el mundo ignora. Pero yo sé de donde viene. Viene de los sueños de los neoyorkinos yéndose por el desagüe: todos esos sueños rotos, olvidados o perdidos entrelazados con las lágrima de las almas rotas y desilusionadas que bajan por el sistema de alcantarillado hasta el subsuelo. Entonces, las lágrimas se evaporan en el aire, junto con todos esos sueños.
Y esta es la razón por la que el humo de las alcantarillas no para nunca en verano ni en invierno, en primavera ni en otoño, porque a pesar de las derrotas y las batallas perdidas, los neoyorkinos siguen creando nuevos sueños para llenar la ciudad de ese brillo sorprendente que hace de esta ciudad la más brillante si se mira la tierra desde el espacio. Porque ese brillo no proviene de las luces Time Square, ni de los centros comerciales o las casas o los coches. Viene de los esquivos sueños de los neoyorkinos cuando dejan un rastro para que puedan seguirlos.
Saturday, August 21, 2010
Wednesday, August 18, 2010
Las voces en mi cabeza
No puedo evitarlo. Tengo las ideas muy claras sobre ciertas cosas. Y además, tengo la comstumbre de mirar a las cosas desde fuera, particularmente cuando me da corte algo, o cuando me meto en líos, y repito como un tantra “ Me reire de esto dentro de una año, lo se, dentro de un año me reiré de esto”
Así que ahí que voy yo. Conozco a un tío supermajo en un bar, y nos levamos bien, y me habla. Y entonces, nos movemos a otro bar y dice “ Deja que te lleve la mochila” Mi mochila enorme llena de cosas que llevo de un lado para otro todo el día , con la ropa de baile, el ordenadorcillos, un libro, un cuaderno etc...
Sus palabras me llegan al cerebro, y me lleva un segundo procesarlas. “Deja que te lleve la mochila”, resuenan en mi cabeza. Y entonces una día se me cruza por la mente “ ¿ La mochila? ¿Quieres llevarme la mochila? ¿Por qué?” Pero antes de que pueda decir nada, otra voz contesta, y empiezan a tener una conversación:
-¿ Qué quieres decir..por qué? - dice la voz 2
-Sí, ¿ por qué querría llevar mi mochila enorme y pesada- contesta la voz uno
-¡Venga ya! , dale la puta mochila. Es la manera en la que se hace. La llevas todo el día a cuestas, y estás matada. ¡DALE LA MOCHILA!
-No.. no lo hagas. ¿ Porqué ibas a hacer eso? Es tan..
Entonces grito ( en mi cabeza, pero grito ) ¡BASTA!
Respiro proundamente y miro a este tío tan majo que ha estado mirándome de forma confusa durante los segundos extra en los que esto ha ocurrido dentro de mi cabeza- Respiro, sonrío, me sonrojo ligeramente y digo, con una voz dulce mienras sonrío “¡Oh!. Vale Gracias” Y le paso la mochila
Y es un alivio tal conseguir ayuda para llevar la mochila, por una vez. ES tan agradable sentir que puedes descansar durante un segundo y no tienes que estar a cargo de todo todo el tiempo. Es tan agradable ser capaz de relajarse un poco, que te das cuentas de que las voces de tu cabeza no dicen más que tonterías. Hablan desde el miedo. El miedo de saber que es tan agradable que te ayuden que, cuando te devuelvan la mochila para llevarla sola otra vez, va a ser dos veces más pesada.
Así que ahí que voy yo. Conozco a un tío supermajo en un bar, y nos levamos bien, y me habla. Y entonces, nos movemos a otro bar y dice “ Deja que te lleve la mochila” Mi mochila enorme llena de cosas que llevo de un lado para otro todo el día , con la ropa de baile, el ordenadorcillos, un libro, un cuaderno etc...
Sus palabras me llegan al cerebro, y me lleva un segundo procesarlas. “Deja que te lleve la mochila”, resuenan en mi cabeza. Y entonces una día se me cruza por la mente “ ¿ La mochila? ¿Quieres llevarme la mochila? ¿Por qué?” Pero antes de que pueda decir nada, otra voz contesta, y empiezan a tener una conversación:
-¿ Qué quieres decir..por qué? - dice la voz 2
-Sí, ¿ por qué querría llevar mi mochila enorme y pesada- contesta la voz uno
-¡Venga ya! , dale la puta mochila. Es la manera en la que se hace. La llevas todo el día a cuestas, y estás matada. ¡DALE LA MOCHILA!
-No.. no lo hagas. ¿ Porqué ibas a hacer eso? Es tan..
Entonces grito ( en mi cabeza, pero grito ) ¡BASTA!
Respiro proundamente y miro a este tío tan majo que ha estado mirándome de forma confusa durante los segundos extra en los que esto ha ocurrido dentro de mi cabeza- Respiro, sonrío, me sonrojo ligeramente y digo, con una voz dulce mienras sonrío “¡Oh!. Vale Gracias” Y le paso la mochila
Y es un alivio tal conseguir ayuda para llevar la mochila, por una vez. ES tan agradable sentir que puedes descansar durante un segundo y no tienes que estar a cargo de todo todo el tiempo. Es tan agradable ser capaz de relajarse un poco, que te das cuentas de que las voces de tu cabeza no dicen más que tonterías. Hablan desde el miedo. El miedo de saber que es tan agradable que te ayuden que, cuando te devuelvan la mochila para llevarla sola otra vez, va a ser dos veces más pesada.
Monday, August 16, 2010
Nueva York/ New York City
Hace un año que te dejé, Nueva York. Y ahora vuelvo para un mes, incluso menos, 25 días. Aún no he aterrizado y ya me duele que te tenga que deja. Soy tan feliz por volver a ver, y de estar de nuevo envuelta en tus brazos otra vez, bañada en tu aliento contaminado lleno de susurros llenos de promesas y sueños sin cumplir.
Estoy nerviosa, y un poco asustada. ¿Cómo va a ser vovver a verte después de tato tiempo? ¿Cómo nos vamos a sentir? ¿ Cómo vas a tratarme? La situación es distinta ahora. En realidad, ya no pertenezco a este sitio, me he convertido en un extraño que pasa por aquí para ti. Y , sin embargo, todavía tengo la extraña sensación de volver a casa contigo.
El tiempo se ha deslizado por los agujeros de mi alma cada semana, cada día...y todo lo que hago es intentar atraparlo, para retenerlo un momento, intentando entender.
Madrid está bien. Necesitaba volver aquí para curarme, para encontrar ciertas cosas. Y todo encaja para cerrar las puertas antiguas y abrir nuevos caminos. Y paseo llena de alegría, mirándote de vez en cuando, para cerrar los ojos y mirar hacia otra lado antes de que tu ausencia me destroce el corazón.
Pero ahora he vuelto, para un mes, y voy a disfrutar cada segundo contigo. Y después de un año, volveré a verte.
Al fin y al cabo, depende de Fortuna y su rueda. Fortuna hace girar su rueda de forma extraña. La empuja, la mueve y la hace parar. Probablemente, ni siquiera ella misma sabe cuándo o por qué. Porque, ¿ quien podría haberme dicho que iba a deserte tan desesperadamente?
Estoy nerviosa, y un poco asustada. ¿Cómo va a ser vovver a verte después de tato tiempo? ¿Cómo nos vamos a sentir? ¿ Cómo vas a tratarme? La situación es distinta ahora. En realidad, ya no pertenezco a este sitio, me he convertido en un extraño que pasa por aquí para ti. Y , sin embargo, todavía tengo la extraña sensación de volver a casa contigo.
El tiempo se ha deslizado por los agujeros de mi alma cada semana, cada día...y todo lo que hago es intentar atraparlo, para retenerlo un momento, intentando entender.
Madrid está bien. Necesitaba volver aquí para curarme, para encontrar ciertas cosas. Y todo encaja para cerrar las puertas antiguas y abrir nuevos caminos. Y paseo llena de alegría, mirándote de vez en cuando, para cerrar los ojos y mirar hacia otra lado antes de que tu ausencia me destroce el corazón.
Pero ahora he vuelto, para un mes, y voy a disfrutar cada segundo contigo. Y después de un año, volveré a verte.
Al fin y al cabo, depende de Fortuna y su rueda. Fortuna hace girar su rueda de forma extraña. La empuja, la mueve y la hace parar. Probablemente, ni siquiera ella misma sabe cuándo o por qué. Porque, ¿ quien podría haberme dicho que iba a deserte tan desesperadamente?
Nowhere y mi nombre de playa
Nowhere. Mitad de Julio. Un viaje a un lugar extraño fuera de la vida diaria.
Llegar allí es extraño. Esta clase de eventos están relacionados con Nueva York y el tiempo que pasé allí. Atravesar los pueblos de la España, viendo esas familiares casitas y gente de pueblo. Como un Don Quijote extraño, viviendo en una realidad diferente llena de imaginación, creada por la necesidad de ser otra persona. Un patético intento de rechazarse así mismo en un plano profundamente enraizado en las escondidas cavernas del inconsciente.
R viene conmigo. Es agradable tener a otro caballero para galopar juntos por las áridas tierras del centro de España. Alivia este sentido de extrañeza que normalmente impregna los viaje que hago a este tipo de sitios.
Como siempre, no estamos seguros de si vamos a llegar hasta que llegamos. No está muy claro si el tío del taxi que nos prometió llevarnos va a hacerlo en realidad o no. Al final llega en un 4x4 que le ha pedido a un amigo. Y llegamos al lugar en medio del desierto de los monegros, lleno de fina arena pegajosa.
La primera noche en nuestro barrio, paseando y bailando aquí y allí. Y poner la tienda...hey, se nos da mejor de lo que pensábamos.
Todo esta gente , andando vestido de diferentes formas, o sin ropa, sin que nadie juzgue a nadie. A nadie le importa. Haz lo que quieras. Un sorprendente sentimiento de libertad. Paseando por aquí y por allí. Bailando aquí y allí.
Me voy a dormir y, en algún momento de la noche, me levanto para ver salir el sol, antes de que haga tanto calor que lo único que se pueda hacer es tumbarse bajo la tienda o ir al medio de Nowhere.
Otro día, otra noche. Gente, cosas, ligares, calor, agua tibia para calmar la se, arte, creación y más libertad.
Y llega el domingo. Tan corto. La vida hizo que no pudiera llegar antes, como quería. Solo este pequeño trozo de un lugar distingo. Probablemente, todos nosotros juntos somos tantos como un barrio del burningman. Sin embargo, sigue teniendo su encanto.
Y uno de estos años, iré al burningman. Es una cuestión de tiempo ¡¡¡Ya veréis!!!
Me meto en el taxi, con la otra gente, y cuando estoy a punto de subir al tren me doy cuenta...¡¡¡ME HE OLVIDADO EL BOLSO!!!.El bolso de las cosas importantes: el pasaporte, el móvil, el dinero. Las tarjetas...todo. Probablemente no quería volver a la vida real. Así que llegó allí con los otros, cubierta de polvo. R me compra el billete a casa. Y sigo intentando hablar con los que quedaron en la tierra de Nowhere.
Y finalmente, después de unos días, dos canadienses volviendo de Zaragoza a Alemania pararon en Barcelona para mandarme la bolsa a Madrid.
Tenía dudas sobre mi nombre de playa. Todo nombre necesita una historia detrás. Tengo una. Así que Caos va a ser. Definitivamente. :D
Llegar allí es extraño. Esta clase de eventos están relacionados con Nueva York y el tiempo que pasé allí. Atravesar los pueblos de la España, viendo esas familiares casitas y gente de pueblo. Como un Don Quijote extraño, viviendo en una realidad diferente llena de imaginación, creada por la necesidad de ser otra persona. Un patético intento de rechazarse así mismo en un plano profundamente enraizado en las escondidas cavernas del inconsciente.
R viene conmigo. Es agradable tener a otro caballero para galopar juntos por las áridas tierras del centro de España. Alivia este sentido de extrañeza que normalmente impregna los viaje que hago a este tipo de sitios.
Como siempre, no estamos seguros de si vamos a llegar hasta que llegamos. No está muy claro si el tío del taxi que nos prometió llevarnos va a hacerlo en realidad o no. Al final llega en un 4x4 que le ha pedido a un amigo. Y llegamos al lugar en medio del desierto de los monegros, lleno de fina arena pegajosa.
La primera noche en nuestro barrio, paseando y bailando aquí y allí. Y poner la tienda...hey, se nos da mejor de lo que pensábamos.
Todo esta gente , andando vestido de diferentes formas, o sin ropa, sin que nadie juzgue a nadie. A nadie le importa. Haz lo que quieras. Un sorprendente sentimiento de libertad. Paseando por aquí y por allí. Bailando aquí y allí.
Me voy a dormir y, en algún momento de la noche, me levanto para ver salir el sol, antes de que haga tanto calor que lo único que se pueda hacer es tumbarse bajo la tienda o ir al medio de Nowhere.
Otro día, otra noche. Gente, cosas, ligares, calor, agua tibia para calmar la se, arte, creación y más libertad.
Y llega el domingo. Tan corto. La vida hizo que no pudiera llegar antes, como quería. Solo este pequeño trozo de un lugar distingo. Probablemente, todos nosotros juntos somos tantos como un barrio del burningman. Sin embargo, sigue teniendo su encanto.
Y uno de estos años, iré al burningman. Es una cuestión de tiempo ¡¡¡Ya veréis!!!
Me meto en el taxi, con la otra gente, y cuando estoy a punto de subir al tren me doy cuenta...¡¡¡ME HE OLVIDADO EL BOLSO!!!.El bolso de las cosas importantes: el pasaporte, el móvil, el dinero. Las tarjetas...todo. Probablemente no quería volver a la vida real. Así que llegó allí con los otros, cubierta de polvo. R me compra el billete a casa. Y sigo intentando hablar con los que quedaron en la tierra de Nowhere.
Y finalmente, después de unos días, dos canadienses volviendo de Zaragoza a Alemania pararon en Barcelona para mandarme la bolsa a Madrid.
Tenía dudas sobre mi nombre de playa. Todo nombre necesita una historia detrás. Tengo una. Así que Caos va a ser. Definitivamente. :D
Thursday, April 8, 2010
Un poema de Bukowski
Consumación del dolor. Charles Bukowski.
Oigo incluso cómo ríen
las montañas
arriba y abajo de sus azules laderas
y abajo en el agua
los peces lloran
y toda el agua
son sus lágrimas.
Oigo el agua,
las noches que consumo bebiendo
y la tristeza se hace tan grande
que la oigo en mi reloj,
se vuelve pomos en la cómoda,
se vuelve papel sobre el suelo,
se vuelve calzador,
ticket de la lavandería,
se vuelve
humo de cigarrillo
escalando un templo de oscuras enredaderas...
Poco importa,
poco amor
o poca vida
no es tan malo,
lo que cuenta
es observar las paredes,
yo nací para eso,
nací para robar rosas de las avenidas de los muertos.
Oigo incluso cómo ríen
las montañas
arriba y abajo de sus azules laderas
y abajo en el agua
los peces lloran
y toda el agua
son sus lágrimas.
Oigo el agua,
las noches que consumo bebiendo
y la tristeza se hace tan grande
que la oigo en mi reloj,
se vuelve pomos en la cómoda,
se vuelve papel sobre el suelo,
se vuelve calzador,
ticket de la lavandería,
se vuelve
humo de cigarrillo
escalando un templo de oscuras enredaderas...
Poco importa,
poco amor
o poca vida
no es tan malo,
lo que cuenta
es observar las paredes,
yo nací para eso,
nací para robar rosas de las avenidas de los muertos.
Tuesday, March 2, 2010
Expuesta
Volví a visitarle. Cada vez me prometo que sera la última., pero no puedo evitar volver otra vez, buscándolo. Normalmente me hace esperar un poco antes de venirse a saludarme, pero esta vez era especial: me había puesto tan nerviosa por esta visita, arrepintiéndome a cada paso que daba. Era como si el lo supiera. Me sonrió y me dijo con una voz suave “ Así que has venido, por fin. ¿estás lista?
Tiró de la silla para que me pudiera sentar, y se aseguró de que me sintiera cómoda en la luz tenue, mientras una música suave sonaba lejanamente. El sabía que, aunque no lo dirías al principio, soy tímida, así que fue educado y cuidoso.
Me sujetó la cabeza y dejó que mi cuerpo se tumbase mientras me sonreía. Muy cuidadosamente, me quitó las gafas y las puso en un lugar no seguro, para que no me preocupase por ellas. Sentí el calor que desprendía su cuerpo, el familiar olor de su colonia, otra vez, la forma y el color de sus ojos, tan cerca de los míos, evitando mirarme fijamente.
Mientras reclinaba su cuerpo sobre mí, abrí la boca ligeramente temblando por dentro, sabiendo lo que iba a pasar.
-No te preocupes, esto va a doler un poco, pero es la peor parte. Luego todo irá bien
Asentí de manera obediente, abrí la boca y cerré los ojos. Entonces el cogió una gran jeringuilla con una aguja incluso más grande y me apuñaló el carrillo por dentro, y las encías. El sabor amargo del líquido de dentro me invadió la boca. El dolor agudo cesó, entonces el cogió otra aguja y me atravesó otra parte de las encías. Poco a poco, una parte de la boca , e incluso de mi nariz, se me durmieron
Entonces empezó a usar taladros y otras herramientas extrañas en mi boca durante mucho tiempo. Cavó, y tiró y empujó con todo su cuerpo. Y finalmente, cogió una aguja y un hilo y cosió el agujero que había abierto. No me dolió, pero pude sentir la aguja atravesándome las encías, y el hilo juntándolas. Ató un par de nuditos, se sentó bien, me miró y me sonrió.
“Ya está. No ha sido tan malo, ¿ verdad?”
Le mire, sintiéndome sudorosa y cansada, saboreando el olor de sus manos en mi boca, con un extraño sentimiento de dolor y de haber sido expuesta.
Con una extraña vergüenza y un sentimiento de pérdida me levanté. Me arreglé la falda… la camisa…el pelo…Me devolvió las gafas. Lentamente, me las puse. Miré al suelo, recogí mis cosas, di las gracias y me apresuré fuera de la habitación.
Tiró de la silla para que me pudiera sentar, y se aseguró de que me sintiera cómoda en la luz tenue, mientras una música suave sonaba lejanamente. El sabía que, aunque no lo dirías al principio, soy tímida, así que fue educado y cuidoso.
Me sujetó la cabeza y dejó que mi cuerpo se tumbase mientras me sonreía. Muy cuidadosamente, me quitó las gafas y las puso en un lugar no seguro, para que no me preocupase por ellas. Sentí el calor que desprendía su cuerpo, el familiar olor de su colonia, otra vez, la forma y el color de sus ojos, tan cerca de los míos, evitando mirarme fijamente.
Mientras reclinaba su cuerpo sobre mí, abrí la boca ligeramente temblando por dentro, sabiendo lo que iba a pasar.
-No te preocupes, esto va a doler un poco, pero es la peor parte. Luego todo irá bien
Asentí de manera obediente, abrí la boca y cerré los ojos. Entonces el cogió una gran jeringuilla con una aguja incluso más grande y me apuñaló el carrillo por dentro, y las encías. El sabor amargo del líquido de dentro me invadió la boca. El dolor agudo cesó, entonces el cogió otra aguja y me atravesó otra parte de las encías. Poco a poco, una parte de la boca , e incluso de mi nariz, se me durmieron
Entonces empezó a usar taladros y otras herramientas extrañas en mi boca durante mucho tiempo. Cavó, y tiró y empujó con todo su cuerpo. Y finalmente, cogió una aguja y un hilo y cosió el agujero que había abierto. No me dolió, pero pude sentir la aguja atravesándome las encías, y el hilo juntándolas. Ató un par de nuditos, se sentó bien, me miró y me sonrió.
“Ya está. No ha sido tan malo, ¿ verdad?”
Le mire, sintiéndome sudorosa y cansada, saboreando el olor de sus manos en mi boca, con un extraño sentimiento de dolor y de haber sido expuesta.
Con una extraña vergüenza y un sentimiento de pérdida me levanté. Me arreglé la falda… la camisa…el pelo…Me devolvió las gafas. Lentamente, me las puse. Miré al suelo, recogí mis cosas, di las gracias y me apresuré fuera de la habitación.
Wednesday, September 23, 2009
El baile de la sirenita
"Sé lo que quieres," dijo la bruja del mar; "eres muy estúpida, pero tendrás lo que quieres, y te traerá dolor, mi hermosa princesa (..)Tu cola desaparecerá entonces, y se encogerá en forma de lo que los humanos llaman piernas, y sentirás un gran dolor, como si una espada te estuviese atravesando. Pero todos los que te vean dirán que eres el ser humano más bonito que jamás hayan visto. Seguirás teniendo la misma gracia de movimiento, y ningún otro bailarín andará tan grácilmente; pero a cada paso que des sentirás como si estuvieses pisando cuchillos afilados, y que la sangre se esfuerza por salir. Si aguantas todo eso, te ayudaré(...)"
Nunca había bailado tan elegantemente antes. Parecía que sus tiernos pies hubiesen sido cortados por cuchillos afilados, pero a ella no le importaba; una punzada aún más aguda le había atravesado el corazón (...) "
Hans Christian Andersen
Hoy he vuelto a clase de baile, después de un año de no hacer ningún tipo de dporte. Los médicos me dijeron que podía volver a hacer lo que quisiera, y me lo quiero creer. Pero no es su espalda la que duele.
Me he apuntado una clase de danza contemporánea para principiantes. Después de un año mi cuerpo ha cambieado, he puesto peso, me duelen las articulaciones y la espalda me mata, todos los días, todo el tiempo.
Hice contact durante tres años, y danza contemporánea uno. No era particularmente buena o increíble. Pero ahora que he vuelto, cada pequeño movimiento me duele. Incluso el más simple de ellos parece muchos más duro y difícl, más difícil incluso que cuando tomé una clase de baile por primera vez hace algunos años. y de repente me acuerdo de la sirenita de Andersen, no de la versión de Disney, sino de la real. Y me doy cuenta de que las palabras que escribió hace cien años, y que yo leí tal vez hace 20 años, se habían quedado en algún sitio de mi cerebro, esperando a cobrar vida.
Me tumbo y siento donde mi cuerpo entra en contacto con el suelo. Siento el dolor radiando desde el centro de mi espalda, siguiendo las costillas, envolviéndome el pecho como el gran abrazo de un amante dañino. Me muevo por el suelo, de manera muy diferente a los movimientos de la vida normal, y las articulaciones empiezan a quejarse, mandándome mensajes silenciosos a través de los nervios que solo yo puedo escuchar.
Nos levantamos, nos agachamos y dejamos que la parte de arriba del cuerpo cuelgue hacia abajo, y la espina dorsal respira y el aire se mete entre las vértebras en una dolorosa forma de alivio. Seguimos agachándonos y enderezándonos. Este dolor es familiar, de cuando me agacho para coger cosas del suelo o me levanto por las mañanas.
Entonces levanto los brazos y empezamos a moverlos.Y diferentes parte de los músculos de mi espalda se quejan, dependiendo de si los muevo en círculos, o hacia delante, o a los lados, o si los dejo arriba hacia un lado...
Trabajar los pies es un alivio, y entonces, empezamos una coregrafía de principiantes. Y escuchamos música, y bailamos un poco, mezclando todos los elementos de las distintas partes del cuerpo, y rodamos por el suelo, y nos levantamos, y nos agachamos, y movemos los brazos y doblamos la parte de arriba del cuerpo y volvemos a bajar al suelo y saltamos...Y articulación tras articulación se queja, y todos los músculos de la espalda encuentran un momento para recordarme que existen.
De repente, puedo ver a la Sirenita bailando esta misma música, flotando sobre cuchillos afilados. Y sé exactamente como se siente. Puede que no sea el ser humano más hermoso, ni me mueva tan ligeramente como una bailarina...pero sé como duele y soy una experta en entregar el corazón a la persona equivocada que ni siquiera se entera. Y algo dentro de mí se mueve con la música, y mi baile y su baile y los cuchillos bajo sus pies, y la gran hacha de mi cintura, y la punzada que te atraviesa el corazón y la sangre que solo tú puedes ver.
La clase se termina y me cambio. Es frustrante tener que empezar, no desde el principio, sino desde un punto anterior al principio. Mezclo un par de calmantes distintos con agua y no puedo encontrar a mi sirenita. probablemente ha vuelto a ser una hita del aire. Todavía le faltan 200 años antes de encontrar su alma. Todavía tiene esperanza. y yo también. Después de tres fracturas vertebrales, puede que no flote como ella lo hacía, pero todavía sigo bailando. y sonrío, para que se quite un año de los trescientos.
Nunca había bailado tan elegantemente antes. Parecía que sus tiernos pies hubiesen sido cortados por cuchillos afilados, pero a ella no le importaba; una punzada aún más aguda le había atravesado el corazón (...) "
Hans Christian Andersen
Hoy he vuelto a clase de baile, después de un año de no hacer ningún tipo de dporte. Los médicos me dijeron que podía volver a hacer lo que quisiera, y me lo quiero creer. Pero no es su espalda la que duele.
Me he apuntado una clase de danza contemporánea para principiantes. Después de un año mi cuerpo ha cambieado, he puesto peso, me duelen las articulaciones y la espalda me mata, todos los días, todo el tiempo.
Hice contact durante tres años, y danza contemporánea uno. No era particularmente buena o increíble. Pero ahora que he vuelto, cada pequeño movimiento me duele. Incluso el más simple de ellos parece muchos más duro y difícl, más difícil incluso que cuando tomé una clase de baile por primera vez hace algunos años. y de repente me acuerdo de la sirenita de Andersen, no de la versión de Disney, sino de la real. Y me doy cuenta de que las palabras que escribió hace cien años, y que yo leí tal vez hace 20 años, se habían quedado en algún sitio de mi cerebro, esperando a cobrar vida.
Me tumbo y siento donde mi cuerpo entra en contacto con el suelo. Siento el dolor radiando desde el centro de mi espalda, siguiendo las costillas, envolviéndome el pecho como el gran abrazo de un amante dañino. Me muevo por el suelo, de manera muy diferente a los movimientos de la vida normal, y las articulaciones empiezan a quejarse, mandándome mensajes silenciosos a través de los nervios que solo yo puedo escuchar.
Nos levantamos, nos agachamos y dejamos que la parte de arriba del cuerpo cuelgue hacia abajo, y la espina dorsal respira y el aire se mete entre las vértebras en una dolorosa forma de alivio. Seguimos agachándonos y enderezándonos. Este dolor es familiar, de cuando me agacho para coger cosas del suelo o me levanto por las mañanas.
Entonces levanto los brazos y empezamos a moverlos.Y diferentes parte de los músculos de mi espalda se quejan, dependiendo de si los muevo en círculos, o hacia delante, o a los lados, o si los dejo arriba hacia un lado...
Trabajar los pies es un alivio, y entonces, empezamos una coregrafía de principiantes. Y escuchamos música, y bailamos un poco, mezclando todos los elementos de las distintas partes del cuerpo, y rodamos por el suelo, y nos levantamos, y nos agachamos, y movemos los brazos y doblamos la parte de arriba del cuerpo y volvemos a bajar al suelo y saltamos...Y articulación tras articulación se queja, y todos los músculos de la espalda encuentran un momento para recordarme que existen.
De repente, puedo ver a la Sirenita bailando esta misma música, flotando sobre cuchillos afilados. Y sé exactamente como se siente. Puede que no sea el ser humano más hermoso, ni me mueva tan ligeramente como una bailarina...pero sé como duele y soy una experta en entregar el corazón a la persona equivocada que ni siquiera se entera. Y algo dentro de mí se mueve con la música, y mi baile y su baile y los cuchillos bajo sus pies, y la gran hacha de mi cintura, y la punzada que te atraviesa el corazón y la sangre que solo tú puedes ver.
La clase se termina y me cambio. Es frustrante tener que empezar, no desde el principio, sino desde un punto anterior al principio. Mezclo un par de calmantes distintos con agua y no puedo encontrar a mi sirenita. probablemente ha vuelto a ser una hita del aire. Todavía le faltan 200 años antes de encontrar su alma. Todavía tiene esperanza. y yo también. Después de tres fracturas vertebrales, puede que no flote como ella lo hacía, pero todavía sigo bailando. y sonrío, para que se quite un año de los trescientos.
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EL REINO DEL CAOS